Laboratorio Ambiental

¿Qué es un laboratorio ambiental?

3 octubre, 2017 - Sin categoría

Laboratorio Ambiental

Dentro del ámbito científico y de la investigación existen una gran cantidad de ramas que exploran diferentes aspectos orientados a mejorar la vida de las personas. En el caso de un laboratorio ambiental acreditado, el trabajo está focalizado en el medio ambiente y en cómo la tecnología y el análisis puede servir para obtener una mayor comprensión del medio y de sus características, así como para solventar diversas problemáticas asociadas.

Estos laboratorios desempeñan su actividad a través de diversos ensayos con matrices medioambientales, en los cuales se analizan muestras de fuentes diversas, las más comunes siendo aguas y lodos, aunque también son típicos las de sedimentos, de residuos, el compost y la medición de la calidad del aire procedente de emisiones diversas (por ejemplo, estacionarias). A través de los servicios de estas entidades científicas es posible determinar, por ejemplo, que las regulaciones a nivel medioambiental están siendo seguidas en cualquier contexto, de manera que su papel es también el de ejercer como una consultoría.

 

Funciones de un Laboratorio Ambiental

 

Otra de las funciones esenciales de los laboratorios consiste en poder reducir el impacto de un incidente concreto en el medio gracias al rápido análisis de la situación en base a las muestras, de lo que se puede extraer un plan de actuación que resulte clave para prevenir daños mayores. Muchas de las situaciones requieren determinar el nivel de toxinas y residuos existentes en el fluido o sedimento en cuestión; a partir de ahí se puede determinar si los niveles cumplen con lo permitido o si es necesario trazar un plan de descontaminación.

La presencia y actuación de los laboratorios ambientales es de gran importancia, más en una sociedad que ha ido aumentando de manera progresiva la presencia de industrias de todo tipo y, por lo tanto, un mayor riesgo de vertidos contaminantes como resultado de su actividad. Ya sean aguas, aires o suelos los que hayan sufrido un vertido, es necesaria una actuación rápida para detectar el riesgo medioambiental real o estabilizar una situación. Un ejemplo claro es cuando se produce un vertido en el agua y, aunque se realice una contención y limpieza, sea necesario controlar la calidad del agua para asegurarse de que es apta para el consumo humano, así como que no causará daños en la flora y fauna de las zonas que alcanza.

Además de las actuaciones del ser humano que pueden desencadenar un desequilibrio del entorno, existen otras causas naturales que requieran de la actuación de los profesionales de un laboratorio ambiental. Es el caso de una condición climática anómala o imprevista, que puede provocar una serie de flujos en diferentes ámbitos de necesaria investigación; algo similar pasaría con el estudio de los microclimas que surgen en determinadas condiciones vegetales o en cómo afectan los flujos de radiación solar el ecosistema natural.

 

 

 

 

 

 

 

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